Miguel Ángel Arráez recoge la medalla a los neurocirujanos malagueños

arraezmalagaTodos los galardonados mostraron su agradecimiento por las distinciones recibidas en el acto de la Maestranza. El jefe de Neurocirugía del hospital Carlos Haya de Málaga, Miguel Ángel Arráez, recogió la medalla de Andalucía otorgada al equipo de 16 profesionales que operaron al joven músico Carlos Aguilera de un tumor mientras tocaba el saxofón para no dañar su sensibilidad musical. Arráez se mostró muy emocionado a la hora de recoger el galardón de manos de la presidenta, Susana Díaz. Luego declaró que se trata de un reconocimiento tanto a las personas que trabajan en el equipo de Neurocirugía como de otros departamentos que colaboran en la actividad quirúrgica.
Arráez se sumó a las palabras del doctor Salvatierra de que hay que preservar la sanidad pública andaluza, que también llamó «la joya de la corona». «Nuestro sistema sanitario público debe ser absolutamente preservado y potenciado por el bien de todos los ciudadanos», afirmó.
De igual modo se mostraron contentos el resto de homenajeados: el bailaor y coreógrafo sevillano Israel Galván, la periodista y traductora Pilar del Río, el cantautor onubense Manuel Carrasco, la almeriense Josefina Samper, la gaditana María Luisa Escribano, fundadora de la entidad Asansull para personas con discapacidad; el profesor jesuita Jaime Loring, el periodista granadino afincado en Málaga Juan de Dios Mellado, la fiscal de la Audiencia de Jaén sobre Violencia contra la Mujer, Gracia Rodríguez; y el empresario del aceite Miguel Gallego, presidente de Migasa. Mellado y Del Río se mostraron muy contentos por un reconocimiento a periodistas a los que «nunca nos guiñan un ojo», según bromeó la también esposa de José Saramago.

Diseñan dispositivo que mide estabilidad columna vertebral

Neurocirujanos del Hospital Universitario de Canarias han diseñado un dispositivo que por primera vez mide la estabilidad de los segmentos móviles de la columna vertebral, lo que puede ayudar a ahorrar costes en prótesis y cirugía y disminuir errores en tratamientos lumbares y cervicales.
La herramienta consiste en una pinza distractora dinamométrica que mide la estabilidad del disco intervertebral, vértebras adyacentes y el complejo músculo-ligamentoso que las articula durante una cirugía espinal estándar lumbar o cervical, y ha sido desarrollada por el neurocirujano Luis Pérez Orribo.
El neurocirujano ha basado en este trabajo su tesis, que dirigió el jefe de servicio de este área en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), Víctor García, y que ha sido galardonada con el premio extraordinario de doctorado de la Universidad de La Laguna.
Ambos presentaron este viernes en rueda de presente esta herramienta junto al gerente del HUC, Eduardo de Bonis, y Luis Pérez, que ha trabajado en su desarrollo durante más de cinco años, indicó que la idea le surgió al plantearse durante una operación la necesidad de contar con algún método que permitiera a los cirujanos decidir de forma objetiva si en un determinado paciente es necesario llevar a cabo un procedimiento de estabilización vertebral.
Este procedimiento puede ser de fijación vertebral o dinámico, como ligamentos artificiales y dispositivos interespinosos, entre otros.
Para el desarrollo de esta herramienta el HUC ha contado con la colaboración de ingenieros de la Facultad de Física de la Universidad de La Laguna (ULL) y del Instituto de Astrofísica de Canarias para su fabricación en un torno de precisión.
Posteriormente se llevó a cabo una prueba de viabilidad en el Departamento de Anatomía de la Facultad de Medicina y la validación biomecánica se realizó en el laboratorio de biomecánica de columna del Instituto Neurológico Barrow de Arizona.
Víctor García explicó que el dolor lumbar y ciático de origen vertebral es la principal causa de consultas en su área, la segunda en cuanto a bajas laborales -tras las enfermedades respiratorias- y se calcula que todas las personas padecerán a lo largo de su vida al menos un episodio de dolor lumbar.
Esto repercute en el gasto sanitario además de en la calidad de vida de los afectados y Víctor García precisó que más de 500 pacientes son operados cada año en el HUC por patologías raquídeas, aunque puntualizó que sólo el 10 por ciento de los pacientes necesitan pasar por quirófano.
En ocasiones la cirugía fracasa precisamente por la falta de precisión a la hora de medir estos segmentos móviles vertebrales, con lo que el diseño de este dispositivo supone la primera herramienta quirúrgica diagnóstica diseñada para determinar de forma segura, exacta y fiable el grado de estabilidad o rigidez del segmento móvil lumbar.
El servicio de Neurocirugía del HUC, tras su aprobación por el comité ético del hospital, ha realizado una prueba clínica inicial del dispositivo en treinta pacientes con resultados “muy prometedores”, dijo Luis Pérez, lo que ofrece la posibilidad de “diagnosticar el grado de inestabilidad y adelantarnos al tratamiento”.
El método que se emplea actualmente para decidir si se fija un segmento vertebral o no es el de pinzar las vértebras, que puede ser válido si se basa en la experiencia del cirujano y por lo tanto es algo “subjetivo” que puede acarrear problemas en el futuro para el paciente, ya que hay que corregir entre un 10 y un 15 por ciento de las cirugías que se realizan.
Este nuevo dispositivo del HUC puede ahorrar dolor al paciente y nuevas cirugías, subrayó Luis Pérez, ofrece además la posibilidad de diseñar un tratamiento “customizado” y evitará intervenciones innecesarias y bajas laborales.
El equipo de neurocirujanos del HUC proyecta seguir avanzando en el prototipo para lograr un diseño más compacto y capaz de realizar mediciones inalámbricas en el quirófano, aunque Pérez preciso que su formato actual es cómodo de usar por parte del cirujano y no aumenta el tiempo quirúrgico, además de ser seguro para el paciente

Consiguen el primer implante de vértebras impresas en 3D del mundo

Se está convirtiendo en un habitual y pronto dejará de sorprendernos para convertirse en algo totalmente normal, pero mientras tanto seguiremos imaginando todo lo que podremos ser capaces de hacer en unos años gracias a la revolución de la impresión 3D.
Las impresoras 3D, en manos de profesionales, dan lugar a cosas como esta: producir e implantar vertebras con total seguridad.
Eso es lo que ha ocurrido en Sídney, Australia, donde el neurocirujano Ralph Mobbs ha utilizado la impresión 3D para eliminar un tumor en la base del cráneo de un paciente de 60 años y sustituir las dos vértebras a las que había afectado.
No es la primera vez que se reconstruyen vértebras utilizando hueso del paciente, pero Mobbs decidió innovar y probar con la impresión 3D para lograr un mejor resultado.
Trabajó en conjunto con la empresa Anatomics, que no sólo se encargaron de imprimir en titanio el implante de las vértebras, sino que también crearon por impresión 3D varios modelos de la anatomíade la zona exactamente como la del paciente. ¿Para qué? de esta forma el neurocirujano podría ensayar la operación.
Pese a las facilidades, la operación duró más de 15 horas pero todo ha salido bien y el paciente ya se está recuperando. Este neurocirujano, al igual que otros profesionales del sector, tiene grandes expectativas en la impresión 3D, principalmente cuando se consiga mejorar la impresión de tejidos orgánicos, de modo que no se utilicen materiales como titanio, sino imprimir órganos utilizando las propias células del paciente.
No hace falta que soñemos con ello, ya se está llevando a cabo, no hay más que ver esta bioimpresora 3D capaz de crear estructuras de hueso, cartílago y músculos.

WhatsApp WhatsApp us
%d bloggers like this: