Un hombre con parálisis total en las piernas logra moverlas a voluntad mediante un exoesqueleto

Mark Pollock, un hombre de 39 años que ha estado paralizado durante cuatro años, ha sido capaz de controlar voluntariamente los músculos de sus piernas y dar miles de pasos utilizando un exoesqueleto robótico durante cinco días de entrenamientos, y durante las dos semanas posteriores de prácticas.
Es la primera vez que una persona con parálisis crónica y completa ha recuperado suficiente control voluntario para trabajar activamente con un dispositivo robótico diseñado para mejorar la movilidad.
El equipo del Dr. V. Reggie Edgerton, de la Universidad de California en la ciudad estadounidense de Los Ángeles, utilizó un dispositivo robótico fabricado por la empresa Ekso Bionics, con sede en Richmond, California.
Además de ser equipado con el sistema robótico, el hombre fue asistido mediante una novedosa técnica de estimulación espinal no invasiva que no precisa cirugía. Los movimientos de sus piernas han dado lugar también a otros beneficios para su salud, incluyendo una función cardiovascular mejorada y un mejor tono muscular.
 
El nuevo método combina el traje biónico, alimentado por baterías, que permite a las personas mover sus piernas como si caminaran por sus propios medios, con un procedimiento no invasivo que los mismos investigadores habían previamente utilizado para permitir que cinco hombres que habían estado completamente paralizados pudieran mover sus piernas en un movimiento rítmico. Hasta donde saben estos científicos, ese logro anterior fue la primera vez en que se logró que personas con parálisis total pudieran volver aprender a ejecutar movimientos voluntarios de sus piernas sin cirugía.
Mark Pollock perdió la vista en 1998 y se convirtió más tarde en el primer hombre invidente que llegó al Polo Sur en una carrera entre equipos. En 2010, cayó de una ventana en un segundo piso y sufrió una lesión en la columna vertebral que lo dejó paralizado de cintura para abajo. De igual modo que afrontó con tenacidad y valentía su ceguera, ahora se enfrenta a su parálisis con la determinación de un héroe, demostrando que un discapacitado puede de hecho ser en muchos aspectos un superhombre.

El hombre más alto de Myanmar intervenido

El hombre más alto de Myanmar, Win Zaw Oo, dio hoy sus primeros pasos tras rebasar con éxito la el tumor hipofisario responsable de su acromegalia.
La cirugía, practicada en Singapur, duró ocho horas y tuvo un costo de 55 mil dólares, según informes de la prensa local.
El joven de 36 años y 233 centímetros de altura conocido como el Big Zaw (el gran Zaw) se mostró contento y dijo a la prensa que todo anda bien y solo presenta una leve molestia en uno de sus ojos.
Con camisa y pantalones confeccionados especialmente a su medida, Zaw sonrió ante las cámaras que le aguardaban a su regreso al país en el aeropuerto de Yangon, ciudad a la que llegó antes del viaje final hacia su pueblo natal en la región de Magway.
De no haber recibido tratamiento Zaw hubiera crecido e incluso podría haber superado al hombre más alto del mundo (251 centímetros) .
Desde su adolescencia rebasó los 168 centímetros del hombre promedio en el país, y pasó gran parte de su vida descalzo porque su familia no podía permitirse comprar zapatos especiales.

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