España realiza con éxito la primera operación de cerebro mediante resonancia y ultrasonidos

Por primera vez en España se ha llevado a cabo una intervención de cerebro a una paciente sin abrir el cráneo, mediante ultrasonidos de alta intensidad focalizados y guiados por resonancia magnética de 3 Teslas, el equipo con mayor potencia para el estudio morfológico del cuerpo humano. Puede ser eficaz ante el párkinson, el alzhéimer, la epilepsia o los  tumores cerebrales.Es la tercera operación de estas características que se realiza en el mundo, después de practicarse a varios pacientes en Estados Unidos y Suiza de forma experimental, informa a Efe el neurocirujano que ha dirigido la intervención Jordi Rumià, miembro del equipo Resofus Alomar en Barcelona. La paciente que fue sometida a este proceso el pasado 3 de marzo sufría un temblor esencial -un desorden neurológico complejo y progresivo- y ha evolucionado de forma “altamente satisfactoria” durante los últimos 45 días, lo que muestra su eficacia para los síntomas del párkinson y abre una puerta a la esperanza para el alzhéimer, la epilepsia, tumores cerebrales y accidentes vasculares. Cuarenta años de temblores Rumià, miembro también del Hospital Clínic de Barcelona y del Sant Joan de Déu, ha explicado que la paciente, Fabiola, estaba afectada por una patología congénita que dio sus primeros síntomas cuando tenía 25 años y que desembocó en un temblor esencial en sus brazos y manos. A sus 66 años, esta mujer estaba totalmente incapacitada. No era capaz de sostener un vaso de agua, de dar la mano, ni de escribir su nombre. Enfermera de profesión, tuvo que abandonar su carrera al observar que ya no servía ni para punzar a los pacientes, lo que la sumió en una “grave depresión” y en “un estado sin salida”, como ella misma confiesa en declaraciones a Efe. La medicación que había tomado a lo largo de su vida cada vez daba menos resultados y la única opción que le quedaba era la de someterse a una agresiva intervención cerebral: la inserción de una sonda a través del cráneo y el cerebro para llegar al tejido dañado. Tratamiento de dos horas y media Sin embargo, cuando se le ofreció la posibilidad de someterse a esta nueva técnica no invasiva decidió arriesgarse. Todo empezó con la realización de un test de dibujo: Fabiola no podía seguir correctamente el camino marcado de forma que sólo se observaban borrones y trazos aleatorios. Enviaron ultrasonidos a su tálamo mientras observaban su cerebro en una resonanciaTras una preparación exhaustiva en donde se le rapó la cabeza, se procedió a colocarle un “casco”: el generador de ultrasonidos que se focalizarían en el área adecuada. Una vez asegurados los sensores y utensilios, fue acomodada en una Resonancia Magnética de 3 Teslas y empezó el proceso dirigido por el doctor Rumià, asistido por su equipo, del que forma parte la doctora especialista en Radiología Núria Bargalló. Hasta ahora, explica el experto, para tratar a los pacientes con temblor esencial se disponía solamente de alternativas quirúrgicas como la estimulación cerebral profunda, que consiste en introducir unos electrodos en el cerebro para frenar el temblor mediante impulsos eléctricos, y la ablación mediante sonda del área afectada. “Esto suponía, en todos los casos, la apertura craneal con todos los riesgos que este acto quirúrgico conlleva”, explica. “A Fabiola le hemos practicado una talatotomía, es decir, una actuación en su tálamo pero mediante ultrasonidos focalizados y guiados mediante una resonancia magnética que nos permite no abrir su cráneo y no emplear ninguna prótesis”, señala. Cuando acabó la intervención, ya no le temblaban los brazos y podía escribir con normalidadMientras la paciente está postrada, el cuerpo facultativo observa “en vivo y directo” el interior de su cerebro y acota el área a abordar con los ultrasonidos. Los especialistas interactúan con la paciente que permanece despierta y que va rellenando las diferentes pruebas de dibujo que cada vez van siendo más precisas. Tras dos horas y media de intervención, Fabiola logró completar sin alteraciones el test, lo que reveló que su curación había culminado con éxito. Después de descansar unos instantes, se le pidió que levantara el brazo derecho, acto que realizó de forma segura y carente de temblor. “Resultó un momento increíble para todos los presentes, la paciente rompió a llorar de la emoción que le suponía haberse recuperado de un temblor que le acompañaba hacía varias décadas y que la imposibilitaba”, comenta el director de Resofus, Toni Alomar. “Cuando escriba es cuando ya creeré que me habéis hecho algo”, apuntó desconfiadamente Fabiola, quien en ese instante pidió una hoja de papel y un lápiz y logró rubricar con firmeza su nombre y apellidos. Fue entonces cuando asimiló que estaba estrenando una nueva vida.

Realizan la primera operación con células madre para tratar el dolor lumbar crónico

El procedimiento se realiza en 45 minutos y consiste en inocular células madre y plasma enriquecido en el disco vertebral dañado
El equipo de neurocirugía de IMED Hospitales ha realizado en el centro de Elche la primera intervención con células madres para tratar el dolor lumbar crónico. La intervención, que ha sido dirigida por el doctor José Navarro Moncho, ha sido un “éxito” y se espera que la evolución del paciente sea “positiva”, según ha indicado el centro en un comunicado.

El procedimiento se realiza en apenas 45 minutos y consiste en inocular células madre y plasma enriquecido en el disco vertebral dañado. La combinación de sustancias detienen la degeneración del disco y activan su regeneración, paliando el daño que sufren los nervios que se encuentran alrededor del disco y provocan el dolor lumbar.
Según ha explicado el centro sanitario, tanto las células madre como el plasma rico en factores de crecimiento se extraen del propio paciente durante la intervención. Las células madre se consiguen a partir de la médula ósea extraída de la cresta ilíaca (pelvis) y el plasma enriquecido a partir de la sangre. Ambas sustancias son procesadas en el mismo quirófano. Tanto el procedimiento de obtención celular como de aplicación se realiza en quirófano bajo sedación ligera y anestesia local y, en principio, no es necesario ingreso hospitalario.
El tratamiento con factores de crecimiento y células madre se ha ido extendiendo en los últimos años a diferentes especialidades médicas, desde la oftalmología, a la odontología, la traumatología o, en este caso, a la neurocirugía para tratar lesiones de espalda.
Los resultados clínicos que se han obtenido en otros centros aplicando este tratamiento han demostrado la eficacia del mismo. Navarro ha señalado que: “hasta ahora, el tratamiento para los pacientes que presentaban degeneración del disco intervertebral en estadios iniciales consistía en quemar el nervio circundante, que causaba el típico dolor de espalda.
Esta solución atacaba el síntoma, pero no resolvía el problema de fondo. Con la aplicación de células madre en el disco conseguimos resolver la causa del problema –un disco dañado o disco negro– y resolver el dolor de una forma mucho más positiva para la salud del paciente”.
Sobre los beneficios que se obtienen con esta técnica, Navarro ha comentado que “comparando los resultados con las soluciones quirúrgicas que hemos venido empleando, se comprueba que ofrece una eficacia muy parecida en términos de desaparición del dolor, con la ventaja de que se trata de una intervención no invasiva y que además no impide llevar a cabo otro tipo de intervenciones futuras si el resultado no es el esperado”.

Más de año y medio en lista de espera para una operación de Neurocirugía

Harta de esperar a que el servicio de Neurocirugía la intervenga de una malformación arteriovenosa coroidea.
Los médicos recomendaron un plazo máximo de 90 días, pero supera ya los 570.
«No puedo más. Quiero entrar al quirófano para poder seguir con mi vida», relata. No oculta que el caso de Juana Vidal, la paciente que sufrió una hemorragia cerebral por la rotura de un aneurisma tras estar 253 días en lista de espera, ha aumentado su ansiedad.
La malformación que sufre Josbelys Hiciano es congénita, pero no se le diagnosticó hasta que en junio de 2011 le provocó una hemorragia cerebral mientras estaba embarazada.
Josbelys tenía entonces 25 años, y consiguió superar aquel episodio pese a que se complicó con un infarto cerebral. El 28 de septiembre de 2011 entró en lista de espera para una intervención, mediante cateterismo, de la malformación vascular.
Josbelys tiene ahora 27 años, y su vida permanece en un parón «que parece eterno». Su mayor preocupación es su hijo Daniel, que sobrevivió a la hemorragia cerebral gracias al esfuerzo de los médicos de La Arrixaca, que lo trajeron al mundo por cesárea con solo cinco meses y medio.

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